
En celebración de su 124º aniversario, la Sociedad Suiza de Cañada de Gómez concretó el domingo pasado una muy concurrida reunión cultural en su amplio salón recientemente restaurado, en la que se pudo apreciar la muestra Caballos entre luces y sombras, de la pintora Marta Noseda, tras lo cual el Mº Alfredo Montoya interpretó tangos, valses y milongas.
Nacido en Cañada de Gómez, Montoya se formó en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario, fue docente particular de piano y profesor en el Instituto Razetto.
Integró varios conjuntos, el más destacado de los cuales fue el Trío Moderno de Tango, conformado con Alfredo Bustamante y Walter Olmedo, bandoneones, que mereció el Gardel de Oro en el Festival de La Falda.
Residió durante años en Venezuela, donde dirigió varios coros.
En Buenos Aires fundó prestigiosos coros que actuaron en prestigiosas salas de la ciudad y fue invitado por los maestros Raúl Garello y Carlos García para dirigir la famosa Misa Tango, creación del Mº Juan Carlos Barbará.
Recientemente Montoya estuvo en Venezuela, donde condujo una versión de esa obra, debiendo destacarse que en el 2000 la dirigió en Nueva York y años después en la Iglesia San Pedro, ocasión en que fue designado por la Municipalidad Ciudadano Ilustre y su Embajador Cultural.
Fue también muy destacada su labor como pianista con Los Solistas de DÁrienzo, con quienes se presentó en el Teatro Verdi.
Montoya interpretó Grisel (Mariano Mores), Nostalgias (Charlo), La Puñalada (Osvaldo Fresedo), Lluvia de Estrellas (Osmar Maderna), Tanguera (Mores), Flor de Lino (Homero Expósito), La Cumparsita (Gerardo Mattos Rodríguez), Adios Nonino y Libertango (Astor Piazzolla), Zardas (Monti) y Recuerdo (Osvaldo Pugliese), entre otros temas que merecieron sostenidos aplausos y una gran ovación final con el numeroso público de pie.




































