Hablamos de Lorenzo Castellano, de profesión mecánico y con mucha afición por los aviones. Tenía 23 años cuando finalizó en
Octubre de 1923 la construcción de un avión monoplano de ala alta tipo parasol, biplaza, totalmente de madera y entelado, basado en conocimientos adquiridos observando otros aviones y en el biplano italiano S.A.M.L. (que tenía motor Fiat de 100 HP) contando partes de concepción propia, con el cual comenzó a volar en Febrero del año siguiente.
Tenía motor rotativo Gnome de 9 cilindros de 97 HP y la hélice era también de fabricación propia.
Además de constructor fue su piloto, sin título, tras haber recibido instrucción de vuelo por parte de un Subteniente en Buenos Aires.
Ficha técnica del Monoplaza Castellano
Motor rotativo Gnome de 9 cilindros de 97 HP.
Hélice de construcción propia.
Envergadura 9,20 mts.
Largo 6,40 mts.
Peso vacío 920 Kg.
Velocidad 150 Km/h.
Dos años después, un ciclón lo destruyó y Castellano lo reconstruyó, convirtiendolo en biplano, con las modificaciones adecuadas a tal fin.
Registró alrededor de 300 horas de vuelo hasta ser sacado de servicio.
Algunas piezas fueron utilizadas en otros aviones y el motor posiblemente se encuentre en algún museo, ya que fue llevado para ese fin en 1979, a Buenos Aires.
Fuente: Roberto Mola




































