Hoy contemplamos la figura de San José y nos preguntamos: ¿no estará ahí la clave?
Muchas veces cometemos errores por querer quedar bien con los demás, por no animarnos a decir no quiero, no puedo o simplemente no. En ese intento de agradar, terminamos siendo injustos con nosotros mismos y actuando por conveniencia, alejándonos de nuestras convicciones.
Con el tiempo, eso duele y genera arrepentimiento, porque muchos errores podrían haberse evitado, y a veces también causan daño.
Por eso, algo que podemos pedirle a San José es aprender a ser personas justas, y sobre todo, justas con nosotros mismos. Porque cuando buscamos quedar bien con todos, muchas veces terminamos quedando mal con nuestro propio corazón.
Que tengas un bendecido domingo.
✨ Hasta el cielo no paramos ✨



































