El testimonio

1) Confesó: Es importante tener en claro quién sos y quién no sos. Hay veces que asumís cosas que no corresponden. Una vez me tocó vivir

una situación bastante incómoda. Una persona empezó a decir cosas de mí que yo no era. Claro que lo primero que quería hacer fue denunciarla y dar a conocer que era mentira. Mi guía espiritual, cuando lo fui a ver, me dijo: “Pero eso que dice que sos, lo sos?”. Le dije: “Claro que no”, entonces me dijo: “Listo, el tiempo y tu actuar develarán la realidad”. Y así fue. Por eso no asumas algo que no sos o que dicen que sos, porque el tiempo se encarga. Calma y no te preocupes.

2) Una voz: Es importante hablar y saber decir las cosas a su tiempo, porque callar solo puede alimentar la imaginación y una enfermedad. El tema no es hablar, sino también saber en qué momento. Date la oportunidad de pedir a Dios la capacidad de saber hablar y la prudencia para saber en qué momento.

3) Betania: Es el lugar del encuentro y de los afectos, del cambio. Porque siempre cuando uno cambia de rumbo en su vida necesita de la compañía de personas “vitamina”.
Esas personas que te dan paz y te animan a seguir. Si hay algo que disfruto es cuando voy a ver a mis amigos. Tengo unos amigos que me aguantan bastante y hasta me marcan cuando me dicen: “Hace rato que no nos vemos”. Y por eso, a pesar de estar agotado, me llego a verlos porque sé que me hacen bien. Por eso, vos también busca cuidar tu Betania, esa gente que te llena la vida y también te marca el corazón.

Algo bueno está por venir.

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