Mt 5, 13-16: Sal y luz
1) Pierde: Séneca fue maestro y consejero de Nerón, hasta me animo a decirte que era su padre adoptivo, pero, cuando a Nerón se le subió el poder a la
cabeza, lo mandó a matar. Porque, cuando la soberbia se une al
orgullo y estos al poder, te llevan a matar incluso a la gente que tanto te quiere y tanto bien te hizo. Escribió antes de morir que “El fuego prueba al oro y la adversidad prueba a los hombres fuertes”, recordando que cada dolor que superas es el entrenamiento para el golpe final y que cada traición te enseña a mantenerte en pie. Cada pérdida nos prepara para lo peor, porque la vida te golpea para convertirte en un diamante. Por tanto, no pierdes sino que ganas, la clave es tener siempre visión sobrenatural.
2) Cima: Cuando te levantes por la mañana piensa en el privilegio de estar vivo. Es por ello que desde allí le das sentido a tu vida y que hay una nueva oportunidad. Recuerda que no todos hoy tienen el privilegio de abrir los ojos y vos hoy tenés una oportunidad más, pero un día menos.
3) Sal: Entiendo que hay sinsabores en tu vida, falta de trabajo, no llegar a fin de mes, una esposa o un esposo que no te valora, hijos que no comprenden, etc. Los sinsabores siempre están, pero vos no vas a estar siempre. Por lo tanto, volvé a lo que te motiva y apasiona; busca motivadores en tu vida y para tu vida y no dejes de buscar lo que da paz a tu corazón. Porque para los cristianos lo imposible se convierte en posible desde la confianza y desde la oración. Algo bueno está por venir.
Misioneros Digitales Católicos




































