El pórtico

1) Paralizado: Hay siete cosas que pueden paralizarte la vida y me gustaría presentártelas:


A) compararte: mirar la vida del otro te puede robar la tuya. Más bien, si quieres competir, compite con quien eras ayer;
B) querer caerle bien a todos: porque, si tu paz depende de la aprobación externa, ya no es paz;
C) apegarte a cosas temporales: recuerda que todo cambia y lo material hoy está y mañana no;
D) vivir con rencor: el rencor no castiga al otro sino más bien te envenena a ti:
E) rodearse de ruido: es soltar y saber buscar el espacio de cada uno. El silencio es claridad. Busca tu espacio y tu momento;
F) querer controlarlo todo: cuando buscas controlar perdés el control, tu control. Solo controla lo que depende de vos;
G) (lo que más te paraliza) la procrastinación: dejar para mañana las cosas. “Domina tu mente o tu mente te dominará a ti”.

2) Agitado: La otra vez leía un libro que enseñaba la palabra “yutori” que en japonés significa “contemplar en silencio”. Vivimos agitados, estando de aquí para allá. Por vivir solo, en mi caso me di cuenta de que hasta no disfrutaba del almuerzo o cena, me sentaba a comer rápido y hasta comía con el celular en la mano, para contestar los mensajes. No ponía el mantel y casi que comía en la cocina misma, hasta me di cuenta de que ni siquiera disfrutaba de un sentarme a cenar o a almorzar. Por eso hoy, si compartías con tu familia, si almorzás con otros, trata de darte esa oportunidad de contemplar un buen almuerzo o una buena cena. Deja el celular de lado, poné la mesa, salí a caminar, contempla la naturaleza, implemente mira un rato en silencio a tus hijos dormidos. Sácate unos cambios de tu vida, para que tu vida tenga un cambio.

3) Levántate: Cuenta la historia que un hombre encontró a Picasso en una calle de Francia y le pidió que le hiciera un dibujo. Picasso tomó un papel y le hizo el dibujo y se lo entregó. El hombre le preguntó cuánto le debía y Picasso le dijo “10.000 dólares”. El hombre, asombrado, le dijo “Pero si tardó 10 minutos” y Picasso le dijo “No, tarde 40 años para dibujar así”. Es por ello que la gente siempre te medirá por los resultados de hoy, pero no ve tu sacrificio y tus luchas del ayer. Así que hoy levántate y seguí adelante luchando por tu vida y por tu historia. No dejes de seguir haciendo cosas por vos y por la vida. Perfecciónate en lo que hagas y seguí aprendiendo, seguí descubriendo, porque si no te esfuerzas por vos nadie lo va a hacer por ti. Este hombre del Evangelio estaba postrado y nadie lo ayudaba, solo Jesús. No esperes que otros te hagan caminar, más bien busca caminar con Jesús. Algo bueno está por venir.

Misioneros Digitales Católicos