1) Envío: Cuando recordamos el envío es que somos llamados a ir a compartir la vida también con aquellos que no concuerdan con el

mensaje de Jesús. La vida espiritual nuestra está marcada por salir, anunciar el evangelio y compartir con aquellos que no son tan cristianos. Hasta me animo a decirte que están más cerca los ateos y agnósticos de un encuentro con Cristo que aquellos que se manifiestan fundamentalistas de Cristo. Pero creo que nos cuesta entender porque hasta en nuestros conceptos tratamos de evitar ese tipo de gente. Jesús no nos manda a evitarlos, sino más bien a ayudarlos y acompañarlos. Es fácil para nosotros juntarnos con gente de nuestro gremio y que piensan igual a nosotros, pero el envío es hacia otros, hacia quien no lo conoce. Como decía san Francisco “Vayan y anuncien el evangelio, y, si es necesario, hablen”.

2) Luz: Ser luz no es tan solo iluminar sino también clarificar vidas y aliviar vidas. La luz también da calma. Esto me recuerda también al buen samaritano quien, a diferencia de los profesionales de la religión, le pone la luz del consuelo a la vida del otro. Porque los profesionales de la religión evitaban mancharse las manos para entrar limpios al templo, pero el samaritano prefiere mancharse las manos, pero entrar con el corazón limpio al templo. Ser luz es tener el corazón limpio, aunque uno esté manchado por la vida. Mientras seas luz, vas a iluminar.

3) Palabras: Me gustaría presentarte 5 tipos de personas que pueden quitarte luz si no tienes una buena espiritualidad y una unión con Jesús:
A) el “solo era broma”: es la persona que te tira cosas con crueldad, pero luego dice “es una broma”. Como dice el dicho “Toda broma tiene algo de verdad”. Entonces se sujeta en el jajaja o siempre te ataca y luego quiere sanarlo con “no te enojes, era una broma”
B) el que siempre culpa a otros: nunca se hace cargo de lo que hizo o dijo, siempre hay un otro que tiene la culpa, nunca asume responsabilidad, pero son rápidos para culparte de todo.
C) el saboteador: es la persona que dice que le importas y hasta te dice que te quiere mucho, pero, cuando te puede liquidar, te liquida. Le molesta que progreses.
D) el contradictorio: es la persona que dice una cosa y hace otra, como dijo Ralph Waldo: “Lo que haces, habla tan fuerte que no puedo oír lo que me dices”.
E) el oportunista: son esas personas que te son leales mientras les das esa oportunidad y les sos oportuno. Cuando los beneficios y tu dinero desaparecen, ellos también.
Por eso, prende a ser prudente porque pueden lastimarte tan fuerte que, si no tenés una unión espiritual con Jesús, te pueden hacer perder el hacia dónde va tu accionar desde corazón.

Algo bueno está por venir.

Misioneros Digitales Católicos