1) Conocer: La autoestima es la estima que te mides. Es lo que confías en vos, la medida en que te valoras y la medida en que te quieres. Si todas las mañanas te levantas y te dices “no sirvo para nada” entonces te das con un golpe en el día y en la vida, y dejas de lado el amor y la pasión a las cosas. Una cosa es lo que los demás nos valoren y nos quieran y otra cosa es que nosotros busquemos el valor en lo que otros nos valoran. Sí. Conocerte es conocerlo y conocerlo es valorarte.
2) Tiempo: Albert Einstein dijo “Las personas débiles se vengan, las personas fuertes perdonan y las personas inteligentes ignoran”. Por lo tanto, no pierdas el tiempo con algo que no se puede cambiar. Sigue ese camino que Dios te propone. Ten cuidado con esas personas problemáticas que aparecen en tu vida, pues consumen energía mental y pueden hasta generar enfermedad.
3) Darte: Lo que voy aprendiendo en el camino de mi vida es que la clave es darnos a conocer ante Dios. Toda relación con Dios se tiene que basar en una relación completa de nosotros mismos. Para que Dios te conozca tienes que conocerte tal como eres y sin fingimientos, porque ante Dios puede que vayamos con una máscara y tenemos que quitarnos las máscaras para que Él nos conozca,. Creo que muchas veces Dios nos dice: “No te conozco”, porque siempre venimos con fingimiento. La clave es ser conscientes de que lo necesitamos.



































