1) Te alabo: Alejandro Magno dijo “El poder no se mide en victorias, sino en cuánto dolor puedes atravesar sin rendirte”. Porque lo que aprendemos en el día del Sagrado Corazón es saber resistir a los golpes y problemas de la vida desde la fe y la confianza en Dios. Cualquiera puede ganar cuando todo está a su favor, pero lo que a vos te hace diferente es que aquello que te duele o sangra te ha llevado a ser una persona luchadora de la vida, que aprende a sacar lo bueno de lo malo y lo hermoso de lo difícil. Te animo a que te midas, no por lo que has logrado, sino por lo que has sobrevivido y eso es para alabar a Dios por tanta grandeza en tu pequeñez y en la mía.

2) Dado: Te diré algo que aprendí: si duermes mucho la gente piensa que eres perezoso, si estás delgado la gente piensa que estás enfermo, si te vistes bien la gente piensa que eres presumido, si eres serio la gente piensa que no tienes sentido del humor, si sonríes y eres divertido la gente piensa que eres inmaduro, si dices lo que opinas la gente piensa que eres un irrespetuoso, si no dices la verdad eres un hipócrita, si no tienes pareja dicen que no encuentras a nadie y si tienes éxito, eres arrogante. Hagas lo que hagas en la vida te van a criticar. Haz lo que tienes que hacer en esta vida, cumple tu misión en este mundo y evita las opiniones de los demás, porque si se fijan en vos y te juzgan es porque no tienen nada más importante en la vida que vos. Así que cumple la misión que Dios te dio.

3) Aprendan: Esta es la fiesta más linda para mí, porque es ver el amor de Dios en tu persona y hacia tu persona y porque de nuestra parte solo podemos decir “rendido a vuestros pies”. Recuerda lo que decimos en el acto de consagración: “Tomadlo vos y dadme en cambio lo que sabes que me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad”. Hoy recordamos la dicha de poder buscar el cielo.