1) Vengan: Una pregunta importante que tenemos que hacernos es “¿Soy quien quiero ser?” En esto Víctor Frankl les hacía la pregunta a sus pacientes. Les decía: “¿Qué pasa si te mueres hoy?”, y eso a la gente la interrogaba… porque ayudaba a ver que cada uno tenía un motivo diferente de vivir. No siempre el sentido de la vida es algo de trabajo o en una sociedad empresarial. Muchas veces el sentido es poder reírte más o simplemente estar cerca de quien amas. Cuando leo el libro “El hombre en búsqueda de sentido” da cuenta de algo aterrador: de la crueldad a la que es capaz de llegar el hombre. Los seres humanos tenemos la capacidad de llegar a una crueldad inexistente y nos muestra que somos capaz de hacer sufrir a alguien solo por hacerlo sufrir. La especie humana inventó la tortura, los campos de concentración, la desigualdad, etc. Por eso, ser buena persona es resistir a la especie a la que pertenecemos.
2) Agobiados: La inseguridad, y el ser una persona insegura en la vida y en las relaciones con los demás, te va convirtiendo en una persona difícil, porque vas arrastrando situaciones en cada relación. Hay veces que somos buscadores delirantes, porque constantemente buscamos un error en los otros o en el otro, para generarme más inseguridad en mí mismo y eso nos lleva a un agobio. Existe “el delirio de interpretación”, cuando vos mismo te agobias con tu cabeza y das interpretación a cosas que no existen y que no van. Cuando solo alimentas tu agobio con un mal interpretar, sumado a la imaginación. También se suma meterte en la intimidad del otro. Es como que todos somos veedores de la vida del otro y hasta nos creemos opinólogos de lo que los otros hacen o no. Estamos en un mundo donde opinamos de todo lo que pasa en las redes sociales. Hay veces que el agobio es por buscar controlar lo que otros hacen. Controlarlo todo y saberlo todo te lleva a un grado de inseguridad que hace que vivas agobiado o agobiada en cada relación con los demás, de novio, novia, esposo, esposa, amigo, amiga, incluso de feligrés y cura. Todo no se puede. No se puede saberlo y controlarlo todo.
3) Corazón: Tenemos tendencia a atribuir nuestros propios fracasos a causas externas. Pero los fracasos de las demás personas son evidencia de defectos de su carácter. Uno se juzga por sí mismo, por las motivaciones, y juzga a los demás por sus acciones. Nadie reconoce su propio error, pero el tema de fondo es que evitamos el encuentro con nosotros mismos. Ese encuentro conmigo lo evitamos, siempre nos comparamos con quien creemos que está peor que nosotros, para no tener que mirar hacia nosotros. Hoy la tarea capaz que sea mirar tu corazón.

































