1) Oscuras: Somos reemplazables en lo que hicimos y en lo que hacemos, no en lo que somos. Mira, lo que haces perfectamente lo puede hacer otro. No caigas en la oscuridad del activismo que te lleva a no saber delegar y a vivir todo el día sin tiempo. Pero lo que hay en vos, lo que transmitís es irreemplazable. Por eso, ponete las pilas, trabaja tu interior, cuida tu espiritualidad y tu búsqueda interna a la Verdad. Eso da luz a tu vida. Deja de vivir como una máquina que todo el tiempo piensa y piensa, hace y hace.
2) La piedra: La gente que sobrepiensa tiene tres cualidades: no tiene una mente débil, sino más bien una mente entrenada para vigilar, llevando a que todo el tiempo esté escaneando peligros, porque cree que si se anticipa evita problemas y dolor, pero no, se termina encerrando. La segunda característica es que tiene sensibilidad extrema, en donde algo mínimo que note dirá “ya no me quiere”. Este problema es intentar interpretar el mundo desde el miedo y la herida, más de lo que es propiamente objetivo. Por último, antes de dar el paso al actuar, aparece el miedo. No actúa nunca. Y, cuanto más te escondes, más poder le das al miedo. El sobrepensador puede convertirse en piedra, porque usa la mente como un refugio. Porque pensar tanto ya no es el problema, sino que el problema es olvidarte de vivir por pensar en cómo sobrevivir.
3) Mujer: Vuelvo a usar la palabra “soltar”, que no significa que algo que te pasó no te afecte más, sino que, sabiendo que algo te va a seguir doliendo, te va a seguir costando, porque está tomado todo tu ser, con algo que creías que podía ser, ya no va a ser más. Pero la clave es cambiar la perspectiva y permitir que la vida sea diferente a lo que tus ideas creían que iba a ser. Soltar es permitir que la vida fluya, que la vida tenga su camino llevándote a cosas que ni tenías pensado que sucedieran. Forzar retuerce y retuerce mucho, y te llega a doler mucho más. Te lo aseguro, porque lo viví, que te lleva a lugares que no tienen sentido ni dan frutos. Abrite a que la vida puede ser de otra manera, por eso soltar es un ejercicio de cuerpo, mente y espíritu. Te aseguro que hay vida del otro lado. Por eso, soltá la idea de ver un muerto o algo muerto y soltate para ver al resucitado, como lo hizo María Magdalena.
Algo bueno está por venir.


































