1) Comparación: Una vez le preguntaron a Albert Einstein qué era una persona inteligente. Se quedó pensando y dijo: “Qué buena pregunta”. Al pensar, refirió que el inteligente tiene dos características: es curioso, porque no se queda con una sola respuesta y trata de buscar hasta el final una solució, adentrándose más. Y la segunda característica es que lo complejo lo hace simple. Es por ello que somos al revés, porque nos encanta hacer complicado lo simple. Creemos que cuanto más difícil de entender es, mejor; hasta valoramos la complejidad. Dijo: “Lo simple y bueno es doblemente bueno”. No es tratar de elegir el camino simple, sino más bien es hacerlo más simple. Porque lo simple se puede explicar y entender.
2) Superior: Tu problema no es que te falta tiempo, sino más bien tu problema es que te sobran distracciones. Por eso, para crecer en la vida, fíjate en tus prioridades y ve bien en dónde estás poniendo más el tiempo, porque si algo aprendemos de Jesús, es el tiempo que dedica a cada cosa. Amigo o amiga, fíjate en dónde está tu tiempo y en qué te estás distrayendo.
3) Viga: Un consejo que te doy es: “No te creas tan importante para los demás”. Porque hay veces que sufrís porque no te ponen en el centro o no aman lo que vos amas. O porque no te dan la importancia que vos le das a ellos y probablemente ahí está tu error. Aprende a saber medir tus tiempos y tus cosas y deja de estar mirando todo el tiempo las cosas de los otros para buscar que te miren a vos.


































