1) Trabajar: El hacer dinero es la manera que nos ganamos la vida, y dar dinero es la manera que hacemos que construimos el propósito de una vida. Si nos enfocamos en las cosas que queremos nunca va a ser suficiente y nuestro corazón cada vez va a ser más pequeño y egoísta. He conocido gente con mucho dinero negociar por el precio de la carne o pedir los centavos del vuelto. Es por eso que no dejes que el egoísmo te haga olvidar para que es tu vida y para quién estás construyendo tu vida.

2) Arrepintió: A veces necesitamos días difíciles para saber quién es familia, quién es amigo, quién es una pareja y quién es solo un pasajero en nuestras vidas. Aprende a saber arrepentirte cuando uno dice o hace cosas que no corresponden, es necesario aprender a dejar el orgullo de lado. el Dr. René Favaloro decía una frase que era “ a veces los honestos tienen que dar más explicaciones que los corruptos”. Por eso no dejes de caminar en tu vida con humildad y saber que la vida es un constante trabajar por cambiar, pero con honestidad.

3) Voluntad: Te comparto un truco mental que me ayudó muchísimo en mi vida después de salir de una depresión que tuve. La clave es quitar el “me” de la oración: no “me” saludo, no “me” quiso ayudar, no “me” agradeció, “me” gritó, “me” dijo algo hiriente.
Quitar el “me” es recordar que no todo gira en torno a nosotros. No sabes lo que el otro está cargando, pero tampoco tenés que cargarlo vos. Este simple ejercicio te ayuda a volver a centrar la mirada en la voluntad de Dios y volver a vos. Lo único que vos podés controlar es: tu reacción y tu paz. Pero también tus límites.

Algo bueno está por venir.