1) Delante: Cuando alguien no quiere conversar, no lo podés obligar; lo que sí le podés decir es “Cuando termines, avísame que quiero hablar con vos”. Pero no se puede forzar al otro y sacarlo de los pelos, porque ahí ya entras en una pelea. En la vida no es mejor persona quien tiene la razón. Borges decía que tener la razón era una falta de cortesía. A veces hay que admitir y dar la razón al otro, para poder facilitar un nuevo diálogo, al diálogo. Podés tener razón o no, pero siempre tenés que estar abierto al diálogo.

2) Reconocido: Todos necesitamos que alguien nos diga la verdad, porque hay puntos ciegos que no vemos. Necesitamos que nos digan la verdad sobre nuestro corazón y sobre nuestra realidad. Un punto ciego es un lugar muy importante para un conductor. Cuando vas a la escuela de manejo siempre te enseñan que hay un punto ciego: es el lugar donde el objeto o el auto que se aproxima está tan cerca de vos que no puedes verlo, porque ninguno de los espejos te lo muestra. Hay un punto en donde ninguno de los espejos logra identificar el auto que está tan cerca y todos los que están a tu alrededor lo ven, excepto el conductor, ya que su posición afecta su percepción y muchos se han estrellado por no prever el punto ciego. Es una pequeña área en donde tu posición no está identificada por tu percepción y uno tiene dificultades para ver lo que tiene encima.

3) Decir: Dice un dicho “Muéstrame un corazón desagradecido y te diré alguien que no es sencillo”. Es la decisión de decir “Mi casa es suficiente”, “Mis posesiones son lo suficiente”, “Esto es lo mío y ya es suficiente para mi vida”. La sencillez va en dirección opuesta. No es que somos libres y felices recién cuando renovamos la cocina o compremos el auto tal o la moto cual. La vida pasa por aprender a ser agradecidos y, por sobre todo, ser sencillos y vivir simplemente.

Algo bueno está por venir.