Tic Tac está de duelo. Ha fallecido José Curi, el último eslabón testimonial de una cadena de hombres y mujeres que en los duros
inicios y después ofrecieron su esfuerzo para el crecimiento del querido club de la calle Brown.
Asiduo concurrente, fue en su infancia, jugador de básquet, luego de bochas, integrante de incontables comisiones directivas y hasta presidente de la institución. Pero fundamentalmente fue un apasionado de los colores de las “cebras” e infaltables asistente en cada manifestación social o deportiva.
Memorioso a pesar de sus 90 años, sabía contar toda la historia y recordar a todos los personajes que pasaron por el club, siendo narrador de adornadas anécdotas que se repetían en cada asado congregador que solíamos compartir hasta no hace mucho tiempo.
Su figura de flacura y eterno cigarrillo se paseaba por las calles de esta ciudad mostrando una energía que se reflejaba en su carácter que le permitía capear duras tempestades espirituales.
Quizás por desconocimiento generacional algunos no lleguen a comprender que con José Curi se acaba de ir el testigo postrero de la tradición misma de este querido club de barrio a quien él le brindo su pasión, su lealtad y su diaria presencia a través de sus muchos años ahí vividos.
Chau José, querido amigo “Cebra”, pienso que acaso, como en una quimera, de alguna forma puedas volver. El viejo Tic Tac te abrazará. Como siempre
COCO GONZALEZ




































