Tal la palabra de Javier Sarradell, director del Hospital de carrera de Veterinaria de Casilda y en dialogo con nuestra redacción, dio
positivo el primer examen realizado a un gato de la localidad de Sanford, quien presentaba un llamativo estado nervioso, mordiendo a su dueño, perro, gallinas y demás animales hogareños para posteriormente morir.
Tras este escenario, y tener el resultado antes descripto, se activó el protocolo de rabia, primero con el tratamiento de su dueño, mientras se aguardan los resultados finales.
Según proyección, el gato habría comido un murcielago insectivoro, siendo esta especie como la que se alimenta de sangre, propicia para vehiculizar dicha enfermedad, dandole el caracter de silveste y no de urbano, otra de las variantes del virus de la rabia.
Por estos días estarían llegando los resultados de confirmación o no de la existencia de dicha enfermedad que tambien se ha encontrado en vacunos, cuando la especie transmisora anteriormente descripta, actúa en la noche ralizando un pequeño corte en el pellejo alimentandose de su sangre.
"Vacunar... anualmente vacunar a perros y gatos... esa es la forma segura de defendernos contra la rabia, a pesar de que en estos últimos tiempos se a enfriado esa practica" expresó contundente el profesional a nuestra redacción.



































