"A partir de un Pedido del Padre Ernesto, se generaron polémicas, puntos de vista, criticas, opiniones y hasta alguna leve agresión
verbal. Afortunadamente todo es opinable.
Lejos de salir en defensa o condena de alguna de las dos partes (Sacerdote u Opinadores), sí creo necesario aclarar algunos criterios.
En el supuesto comunicado del Padre Ernesto, se hace un llamamiento a los FELIGRESES y a la COMUNIDAD, (en este caso COMUNIDAD CATOLICA). ¡Y no al global de los ciudadanos!
Para aquellos que formamos parte de esta COMUNIDAD, la colaboración LIBRE y a CONCIENCIA de dinero, dentro o por fuera de las Misas, es algo HABITUAL. Todo Católico que se precie y enorgullezca de serlo, no solo de palabra sino con testimonio de vida, sabe que esas CASAS en COMUN que tenemos (Parroquia y Capillas), se deben y deberían sostener con la SOLA ayuda de los FELIGRESES.
Como sucede en cualquier casa, hay gastos, consumos, personas contratadas, etc. En la casa habitan personas, estas se alimentan, se asean, se visten, se movilizan, etc. Todo esto implica dinero.
Esta Casa Común también brinda AYUDA, para aquellos que no lo saben, finalizada la Cuarentena, bastaría acercarse a la Parroquia un miércoles a la tarde o sábado a la mañana para corroborar como desde CARITAS PARROQUIAL se asiste con ropa y alimentos, pequeños emprendimientos, etc., a los más necesitados (responsabilidad que le corresponde al Estado y no a la Religión, al igual que el Estado no debería ser responsable del sustento de la Religión). Además, en el más absoluto silencio y anonimato muchas personas realizan obras de caridad y acompañamiento a personas con necesidades sea tanto materiales como espirituales.
Para aquellos que lo desconocen, tanto Jesús como los primeros cristianos, no dependían de las riquezas del Vaticano ni del Estado, pero si lo hacían de las personas que se abrazaban a la CONVERSION, a las cuales el Maestro y sus seguidores iban encontrando en caminos, pueblos o ciudades.
En retribución a la cura de enfermos, sanación de afligidos, mensajes de esperanza, perdón de las miserias y tanto más, estos primeros FELIGRESES asistían con dinero y comida a los portadores de la Salvación de las Almas.
Por lo tanto, todo Buen Católico DEBE ayudar al sostenimiento de los Hombres de Dios. Para aquellos que tenemos FE, sabemos que, por fuera de toda relación comercial, Dios nos devuelve SIEMPRE mucho más de lo que damos y esto lo hace a diario.
Por ahí se dijo…” ¿qué ganas te va a dar de ir a la Iglesia con estas cosas?’”
Ir a la COMUNIDAD (mal dicho Iglesia) es una NECESIDAD, no se va porque se tiene “ganas”. NECESIDAD de hambre y sed de Dios, necesidad de que Dios esté por sobre TODO y nuestro prójimo a nuestra misma altura.
Por último, para aquellos que lo ignoran, la COMUNIDAD y todo Cristiano tiene a su alcance la CORRECCION FRATERNA y esta aún se puede hacer también a un Sacerdote, porque este último es un humano con errores y virtudes. Será esto una cuestión INTERNA que deban resolver los FIELES.
Sería positivo que, en estos DIAS de GUERRA, TODOS apostemos por la PAZ y la UNIDAD en lugar de encender la llama del ODIO."




































