Su fallecimiento

Ya se sabe que es la ley de la vida y que surge el deseo de que descanse en paz, pero cuando un amigo ya no está, todo eso se desvanece

y el dolor por su ausencia no tiene conformidad.

Tochi Laguna fue mi amigo de toda la vida y estuvo y está en los mejores recuerdos nacidos allá lejos en el solar del viejo Tic Tac y en el antiguo Bazar Laguna de sus padres, en la esquina de Lavalle e Irigoyen.

Esa amistad sincera y sin rodeos se prolongó hasta esta pena por su adiós.

Líder, tesonero, luchador y apasionado del nuevo Bazar supo con capacidad y sacrificio superar dificultades.

Compañero en el básquet cebra, ”fana” boquense y de su ídolo Rojitas, gustador tanguero de “Naranjo en Flor” y de alguna ginebrita “medicinal” en gratas reuniones fraternales.

Honesto, buen amigo, fueron muchos años de compartir entrañables vínculos familiares y una profunda hermandad que siempre evocaré con placer.

Chau Tochi, chau querido amigo. No te olvidaré