La noche llega, y con ella el momento de hacer un alto, como los caminantes de Emaus, de cerrar la puerta y ponernos en tu bendecida
presencia. Gracias por ayudarnos a ser siervos tuyos, por la misión que nos has encomendado y por los dones que nos concedes para poder cumplirla...por hacernos hermanos tuyos y sentirnos valiosos junto a Tí.
Gracias por colmarnos de amor y hacer nuestro corazón semejante al tuyo, abierto a nuestro Padre Dios y a los que nos rodean.
Mi Dios y mi Señor...con tu gracia nos disponemos a descansar, haz que todos nosotros seamos instrumentos de tu amor para proclamar tu Reino en unión, paz y bien. Amén. 🙏🙏🙏🙏🙏🙏




































