Gracias por permitirme cada anochecer sentir tu mirada amorosa.
Me pregunto frecuentemente que cómo sería mi vida sin tu presencia...esa presencia que llena de esperanza y confianza...gracias,
Señor, por conducirme con tu diestra bondadosa, por quedarte al lado de los que amo, los que tengo cerca y los que están lejos...por enseñarnos a abandonarnos en tus brazos y con toda tranquilidad descansar. Amén... 🙏🙏🙏🙏🙏🙏




































