Me dispongo a descansar, solamente quiero darte gracias y pedir perdón. Gracias, por tu Palabra y por la Iglesia que en tres días

edificaste, por esto y por todo lo que has puesto en mi vida para construirme y amarme como persona y ser feliz a tu lado, bajo tu infinita providencia. Perdón, Señor por las veces que no he podido cumplir y por las veces que he fallado...

Abrázame fuerte mi amado Maestro, bendícenos y quédate entre nosotros a descansar. Amén... 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏