
A 20 AÑOS DE LA DEVASTADORA INUNDACIÓN
QUE ASOLÓ AL BARRIO SUR EL 22 DE NOVIEMBRE DEL 2000.
Nota 1ª. por Gerardo Álvarez
Seguramente el acontecimiento histórico de mayor trascendencia que se produjo en el pasado de Cañada de Gómez, cuando su
jurisdicción actual pertenecía al antiguo pago del Desmochado Abajo, fue la impiadosa matanza que el 22 de noviembre de 1861 ejecutaron las fuerzas del ejército porteño, comandadas por el general uruguayo Venancio Flores, que atacaron mientras dormían en un paraje de la cañada cercano a Bustinza a las tropas todavía dispuestas a combatir del ejército de la Confederación Argentina, que estaban a las órdenes del brigadier general Benjamín Virasoro, las que habían sido derrotadas en la batalla de Pavón el 17 de septiembre de ese año, en la que Bartolomé Mitre venciera a Justo José de Urquiza. Sobre ese hecho de armas, quien esto escribe señaló en su Historia de Cañada de Gómez que
«Fue tan cruenta esa matanza de la Cañada de Gómez que el mismo general en jefe del ejército mitrista Gelly y Obes escribió, el 23 de noviembre, otra nota a Manuel Ocampo en la que, a pesar del triunfo que habían alcanzado, reflexionaba amargamente que:
»El suceso de la Cañada de Gómez es uno de esos hechos de armas muy comunes, por desgracia, en nuestras guerras, que después de conocer sus resultados aterroriza al vencedor, cuando éste no es de la escuela del terrorismo. Esto es lo que le pasa al general Flores, y es por eso que no quiere decir detalladamente lo que ha pasado. Hay más de trescientos muertos y como 150 prisioneros, mientras que por nuestra parte, sólo hemos tenido dos muertos y cinco heridos»1.
Ciento treinta y nueve años después, otro 22 de noviembre, el del año 2000, se produjo una terrible inundación del Barrio Sur de Cañada de Gómez que superó en magnitud y daños a todas las anteriores en que desbordara el arroyo que atraviesa la ciudad, la que junto con la matanza antes aludida se cuenta entre los hechos más notables de la historia local. Y a ella prodigaron muchas y detalladas notas y referencias varios diarios de difusión nacional, entre ellos Clarín y La Nación, que mandó un enviado especial, Ricardo Luque. Pero antes de hacer alusión a ella debe acotarse que, como es sabido, el Arroyo afectó durante décadas a dicho Barrio con sus persistentes desbordes,
«… producidos según la doctora Pierina Pasotti, autora del libro La Cuenca del Arroyo Cañada de Gómez, tanto durante las lluvias “estacionales” y “las excepcionales (pareciera cada 20 años)”. A fin de superar la grave amenaza que ellos representan para los vecinos que residen en sus cercanías, a lo largo del tiempo se ha intentado canalizar su curso, a través de proyectos más o menos ambiciosos»2.
Según lo expresado por quien esto escribe en un libro inédito, Historia del Barrio Sur de Cañada de Gómez,
«… el primero de esos intentos se produjo hacia 1914 ya que, según apunta Elías Bertola, durante la administración comunal de Andrés Frey “en parte se ha canalizado el arroyo que cruza la población para evitar el estancamiento de aguas”. Cabe destacar que antiguos vecinos del Barrio memoran que sus primeras canalizaciones se concretaron en ese año, 1915, 1931, 1938 y 1941. El Dr. Gerónimo Etchart puntualizó que se hicieron “en 1931 algunas obras de limpieza del cauce que, como es lógico, proporcionaron solamente beneficios transitorios”, y que “en el mes de abril de 1938 se realizó una obra de mucha mayor importancia; se procedió a la canalización del arroyo desde la vecina localidad de Las Trojas hasta la desembocadura de los desagües de Obras Sanitarias de la Nación”, señalando además que “esta obra de Ingeniería Sanitaria, agregada al mejoramiento del sistema de desagües ya mencionado, ha mejorado un tanto la situación pero de ninguna manera, resuelto el problema tanto en lo higiénico como en lo económico”.
»Tres años más tarde se concretó una de las canalizaciones más importantes que se hayan realizado en el Arroyo, que ejecutó Vialidad Provincial y, como acotara Pierina Pasotti, cerca de Las Trojas, “inmediatamente aguas debajo de dicha Estación –que se halla a 5 km. de la ciudad de Cañada de Gómez– se inicia el canal trazado en 1941 que corre paralelo y sobre el lado meridional del antiguo camino de tierra a Córdoba y de las vías del ferrocarril Gral. Bartolomé Mitre”. Ella señala correctamente que dicha canalización “no se hizo siguiendo a la vaguada (línea de mayor profundidad de un valle), por eso las aguas de lluvia que caen sobre esa zona se escurren hacia aquella, y al no alcanzar un caudal que dé lugar a escurrimiento se estancan en lagunitas en los surcos correspondientes a distintos lechos...”. Dicha canalización, según el periódico La Nota, se concluyó el 21 de enero de 1942.
» La doctora Pasotti precisa en el antes mencionado trabajo que la Dirección Provincial de Hidráulica realizó otra importante obra de canalización que abarcó toda su extensión, a lo largo de los cuarenta y ocho kilómetros de su curso, desde las cercanías de Las Trojas hasta que el mismo desagua en el Carcarañá; que en 1962 se canalizó su principal afluente, el arroyo Bajo de Perrone; y que en 1963 también se concretaron otros trabajos de canalización.
»Viejos cañadenses recordaban o recuerdan que entre las más graves inundaciones del pasado estuvieron las de 1915, 1935, 1938, 1940, 1941, 1944, 1948, 1953 y 1961. Refiriéndose a una de esas inundaciones, la de 1915, un ex-concejal que en su desempeño se preocupara permanentemente por el mejoramiento de nuestro Arroyo, don Francisco Trujillo, en sus memorias tituladas Cañada en su pasado y sus cosas: evocó que
“Aparte de la Guerra que avanzaba, sufrimos tres meses de temporal; sapos, lluvias y barro fue el paisaje; el arroyo desbordó hasta las vías y los paisanos del barrio hospital mudaron no sé dónde esos días y vimos por primera vez los botes que a Tortugas fueron a socorrer cientos de familias amenazadas cuando las aguas tres metros subieron”.
»Un antiguo vecino del Barrio ya fallecido, don Tomás Mora, entrevistado por Juan Porcel de Peralta, hizo una especial referencia a uno de esos desbordes:
“Bueno, para mí, sufrimos dos grandes inundaciones, la del año ´40 fue una de las grandes inundaciones que vinieron canoas hasta de Carcarañá a sacar gente; acá en la calle Rawson, no se veían alambrados, no se veían postes, no se veía nada. Pero en aquellos tiempos venía una inundación y vos ponías un palo y (cuando) llegaba al final del palo tenías que salir de las casas de acá, un metro setenta de agua llegó, acá en este barrio. Y en partes dos metros y pico. Cuando yo vivía acá, hace treinta y ocho, treinta y nueve años que estoy (...) tenía uno setenta de agua adentro, esa fue la más grande para mi, que yo nunca vi una inundación como ésta. Acá han pasado garrafas, camas, colchones, vacas, chanchos, de todo pasó, nos subíamos arriba del techo... La más grande fue ésta, fue un desastre, yo nunca vi una inundación como ésta...”»3.
Cuatro días después del aluvión, Clarín precisó, en un recuadro que tituló «Una nube de 40 kilómetros de diámetro», sus características:
«La lluvia intensa y repentina que cayó sobre Cañada de Gómez fue el resultado de un fenómeno meteorológico común, pero que en este caso se dio en grado extremo. Según dijo a Clarín el jefe del Centro de Análisis Climático del Servicio Meteorológico Nacional, Hugo Hordij, empezó con la formación de una enorme nube, llamada “célula conventiva”. Medía 40 kilómetros de diámetro y, estacionada sobre Cañada de Gómez, tomaba aire húmedo de sus alrededores.
»Durante dos horas, la nube sólo se movió hacia arriba a cien kilómetros por hora hasta que “explotó”, provocando la lluvia sobre la ciudad santafesina. “En el caso de Cañada de Gómez, la enorme formación nubosa no se fue desplazando hacia otros terrenos, por lo cual toda la lluvia fue intensa sobre el mismo lugar”, dijo Hordij.
»Cañada de Gómez es la parte más baja de una cuenca que desemboca en el río Carcarañá. En la parte más alta de esa cuenca llovió 250 milímetros en dos horas, sumados a 80 milímetros en la ciudad. El arroyo normalmente tiene 30 metros de ancho, pero creció a 500 metros. En 15 minutos el nivel de las aguas subió 2 metros, lo que jamás había pasado. El aluvión destruyó dos puentes y dejó a 6.000 personas sin techo»4.
1 ÁLVAREZ, GERARDO: Historia de Cañada de Gómez – Desde los orígenes del Desmochado Abajo hasta el Novecientos, T- I, Fundación Ross, 2010, p. 138.
2 PASOTTI, PIERINA: La cuenca del Arroyo Cañada de Gómez (Prov. de Santa Fe), Rosario, Universidad Nacional del Litoral, Ed. de la autora, 1964, p. 6.
3 ÁLVAREZ, GERARDO: El Barrio Sur de Cañada de Gómez, libro inédito.
4 Clarín, Buenos Aires, 28 de noviembre de 2000.
Una de las inundaciones más importantes del Barrio Sur: 6 de enero de 1944.




































