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Por Gerardo Álvarez

 

Aunque entre las colonias del Ferrocarril Central Argentino fueron Bernstadt, es decir ciudad de Berna, ahora Roldán, San Jerónimo

Sud y Carcarañá las consideradas suizas, Cañada de Gómez tuvo también una numerosa e influyente población de esa procedencia, siendo actualmente la única de esas localidades en la que sigue en plena actividad una sociedad constituida por inmigrantes pertenecientes a la colectividad helvética.

Uno de los descendientes de dos de las más tradicionales familias de ese origen afincadas en Cañada de Gómez, los Augsburger y los Frey, que fueron pioneras de su próspera colonia, fue Dante Pablo Augsburger, quien había nacido el 31 de mayo de 1925, al casarse con Elba Ploner, se radicó en Villa Eloísa.

Años después el esposo de Nelly Aimeeé Augsburger, su única hermana, fue designado representante en la zona de la prestigiosa firma Elizalde, Lanusse y Cía. de Buenos Aires, cuyos directivos estaban emparentados con los Martínez de Hoz y los Pereyra Iraola.

Y dado que Monti permitió que su cuñado también se ocupase de conseguir interesados en adquirir propiedades, ello redituó a Augsburger buenas comisiones, que el invirtió en la compra de campos, lo que le posibilitó sumar una considerable extensión de tierras.

Dante Augsburger tuvo además, durante años, una cercana relación con el agrimensor César Torriglia, quien fue seguramente el más versado conocedor de los antecedentes dominiales de los departamentos Iriondo, San Lorenzo, Caseros y Belgrano de nuestra Provincia, siendo también su opinión extremadamente valiosa cuando se trataba de evaluar la calidad de los campos de nuestra región, y esa relación lo convirtió también en un verdadero entendido en el tema.

Al respecto, quien esto escribe, que compartió en su calidad de director de la Fundación Independencia la gestión directiva con Dante Augsburger, quien la presidiera durante más de treinta años, puede dar testimonio de su admirable conocimiento de quienes eran los propietarios de propiedades rurales ubicadas incluso en provincias vecinas.

Al respecto, no puede olvidar que durante un viaje a Mendoza Augsburger lo fue ilustrando sobre quienes eran los respectivos titulares de valiosos y extensos campos de Córdoba o San Luis, brindando sobre ellos precisos datos y referencias, estimando su valor y haciendo mención a los respectivos linajes familiares de sus propietarios.

Ese conocimiento a veces afloraba de improviso, tan como ocurrió un día en que regresábamos de un homenaje tributado en Máximo Paz por la Cooperativa de los Arroyos a un dirigente fallecido, cuando mientras hablaba de no recuerdo qué cosa interrumpíó su conversación para decir, casi como al descuido, que estábamos pasando «… frente a la estancia que había sido del director de cine Alberto de Zavalía, el esposo de la famosa actriz Delia Garcés».

Su accionar determinó que fuera un generoso colaborador y partícipe en la labor de varias entidades de bien público.

Así, en Villa Eloísa fue, durante mucho tiempo, prosecretario de la Cooperativa Telefónica.

Y hasta una avanzada edad presidió la Cooperativa Eléctrica de Cañada de Gómez, que presta sus esenciales servicios a productores agropecuarios de una vasta región del departamento Iriondo de nuestra provincia, desempeñando ese cargo durante varios años, en los que contribuyó mucho al crecimiento de la institución.

Desde la década de 1980, preocupado por el avance de una enfermedad que por entonces afectaba gravemente a la población del país, concretó generosas contribuciones personales para financiar las investigaciones y campañas del Dr. Julio Maiztegui sobre la Fiebre Hemorrágica Argentina, siendo uno de los primeros que lo acompañaron cuando el destacado científico creó en Pergamino la Fundación que lleva su nombre, de la que fue directivo durante más de quince años.

Esa estrecha relación con el doctor Maiztegui posibilitó que él viniera a Cañada de Gómez y que disertara en el Teatro Cervantes sobre la relevante tarea que realizaba la mencionada Fundación.

En 1960 participó activamente en la fundación de la Caja de Créditos Villa Eloísa, que presidió desde 1965 hasta que se fusionaron más de diez entidades similares de la región y dieron nacimiento, en una reunión realizada en esa entidad cooperativa en 1979, al Banco Independencia Coop. Ltda., con casa central en Carcarañá.

Dante Augsburger fue el primer prosecretario de dicho Banco, después sería durante varios años vicepresidente primero y, cuando luego el mismo se integrara a otros bancos cooperativos en el Bisel, siguió siendo vicepresidente primero de la Cooperativa Integral Independencia, hasta que el fallecimiento del doctor Jorge De Biassi determinó que debiera ocupar en el año 2000 la presidencia de la institución.

Bastante antes, cuando en 1981 ese banco cooperativo decidió instituir la Fundación Independencia, que ahora continúa su labor dependiendo de la Cooperativa Independencia, Dante Augsburger fue su primer presidente, ocupando el cargo durante treinta y cuatro años. En ese lapso se instrumentó un plan de becas aún en vigencia, se realizaron más de mil actividades de capacitación cooperativa y extensión cultural, se creó un departamento de medios audiovisuales, que posibilitó a las escuelas de varias poblaciones de Santa Fe y Córdoba utilizar su enorme material y se formó una valiosa Pinacoteca, contribuyendo así a alentar proyectos y emprendimientos en los distritos de la entidad que actúan en las mencionadas provincias.

El primer presidente de la Cooperativa Independencia, doctor Jorge De Biassi, fue quien tuvo la iniciativa de constituir dicha Fundación, y por eso don Dante Augsburger, lo recordó con justicia unos meses después de su muerte, ocurrida en diciembre del año 2000, en ocasión de imponerse su nombre al auditorio ubicado en Av. Corrientes y Ricardone de Rosario:
«Quienes lo tratábamos muy estrechamente bien sabíamos que su reconocida versación profesional encontraba cauce adecuado para su desarrollo en el ejercicio de la cátedra y en sus trabajos de investigación, curso y conferencias sobre temas jurídicos y cooperativos. Nunca dejamos de advertir, tampoco, su sostenida indagación hacia las investigaciones históricas, y siempre percibimos, también, que más allá de todas esas aficiones intelectuales, podía identificarse en él a un ciudadano ocupado y preocupado por el quehacer educativo y cultural de su ciudad y también de su región, lo que lo llevó a participar de la creación de la Biblioteca Popular, a asesorar a entidades de bien público y también a impulsar con empeño la constitución y el accionar de la Fundación Independencia, que a lo largo de dos décadas viene alentando la educación y la cultura de las comunidades en que desarrolla su accionar nuestra Cooperativa».

Transcurridas otras dos décadas, quien escribe estas líneas puede dar testimonio de que así como Jorge De Biassi fue quien concibió la idea de constituir esa útil herramienta de acción educativa y cultural que es la Fundación, Augsburger participó activamente de sus actividades durante los más de treinta años en que la presidió, contribuyendo a prestigiarla en todas y cada una de las localidades en que desarrolla su accionar.

Dante Augsburger, quien como ya como se expresara representó en la Cooperativa Independencia al distrito Villa Eloísa, fue el último de los recordados dirigentes que la constituyeron y rigieron en su tiempo fundacional que falleciera. Lo habían precedido antes otros cooperativistas, como Edgar Yaber de Correa, el mencionado De Biassi de Carcarañá y Roque R. D´Alleva de Roldán, quienes brindaron al Banco Independencia primero y a la Cooperativa Independencia después, sus mayores esfuerzos y sus mejores energías, poniendo de manifiesto sus aptitudes directivas y su compromiso con la institución.

Por eso, junto a su labor en las cooperativas telefónica de Villa Eloísa y Eléctrica de Cañada, y de su intensa participación en la Fundación creada por el doctor Julio Maiztegui en Pergamino, para combatir la Fiebre Hemorrágica Argentina, se destaca en la intensa y larga vida de Dante Augsburger su actuación en la Cooperativa y en la Fundación Independencia, entidades que él contribuyó a convertir, junto a otros esforzados dirigentes, en eficientes herramientas que realizaron considerables aportes al desarrollo regional.