Mi Amado Maestro... agradezco por concederme estar nuevamente ante tu presencia y con el silencio que trae la noche, te ofrezco mi
amor, aún cuando sea muy poco, Tú siempre lo recibes y manifiestas alegría por ese amor...con tu Gracia, haces que vaya creciendo cada vez que lo entrego y lo comparto con mis hermanos.
Mí amado Maestro, te ruego que cuando veas que me falte purificación y entrega, no dudes en limpiarme con tu Divina Misericordia, porque no quiero perderte.
Nos preparamos para el descanso, haz que al despertarnos, sigamos siendo luz para los que están a nuestro alrededor...
Señor Jesús regalanos a todos tu bendición... Amén. 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏




































