MI DIOS Y SEÑOR...Ya llega la noche del último día del mes, y nuestro agradecimiento es sublime, porque al contemplarte en la cruz,

sabemos que eres nuestro Salvador, porque por tú Inmaculada sangre que derramaste, nos protege de todo mal y espíritu inmundo que se apodere de nosotros y de nuestros seres queridos.

Mi Señor, gracias por hacer que nos sintamos amados, perdonados, redimidos y salvados.

Ahora nos disponemos a descansar, te rogamos que nos colmes del don de la perseverancia, para que al despertar a un nuevo día, si es tu voluntad, iniciemos un nuevo mes y caminemos por las sendas del bien, apartándonos de la tentación y el pecado para que vivamos en una constante conversión y seguir siendo testimonios vivos de tus enseñanzas.

Oh Señor, con tu santa bendición te pedimos, nos conceda buenos sueños... Amén