Oh amado Señor, el silenciar el ruido en nuestras vidas lleva tiempo, esto es una de las razones de la Cuaresma.
Hoy te pido Dios Padre bueno, que reenfoques mi vida en Jesús orando junto a mí.
Oh Señor Dios, quiero más de Ti porque con demasiada frecuencia, elijo perseguir cosas momentáneas y te aparto de mi vida.
Por favor, perdóname y cámbiame. No quero vivir una vida que no esté enfocada en Ti.
Mientras me preparo para el Domingo de Resurrección, Señor silencia el ruido de mi vida y de mí alma. Muéstrame que debo hacer para reencaminar mi corazón, mí mente y voluntad solo hacia Ti.
Oh Señor, examíname y sondea mi corazón. Limpia mi vida, déjame ver las cosas que te ofenden y hazme una persona más parecida a Ti.
Muéstrame el camino que conduce a la vida y lléname de gozo, porque te amo y quiero fijar mis ojos solo en Ti.
Ahora dispuestos al descanso nocturno, te imploramos que tu santa bendición, sea el bálsamo celestial para protegernos y poder mañana, pregonar nuevamente Tú Palabra... Amén.




































