Jesús, don de Vida, gracias por tu permanente presencia en el silencio de esta noche y en la prenumbra de mi habitación, escuchando
mi oración.
Bendito seas Señor, por acompañarme y concederme el don y la gracia de estar por siempre unido a Ti, por transformar en vida tu Palabra en mí y por ayudarme a que esta vida trastocada por Ti, la comparta con los que me rodean, como testimonio de Fe.
Oh Jesús, bendice mi noche y la de mis seres queridos, los que están cerca y los que están lejos físicamente, pero cerca de mí corazón, mi amado Maestro, quédate entre nosotros a descansar...
Amén.




































