MI DIOS Y SEÑOR, Muchas gracias por alertarme y enseñarme a enderezar mi camino en la Fe, por ayudarme a descubrirte en
aquellas cosas que muchas veces ignoro porque me parece que son insignificantes.
Te suplico Señor, me perdones las ocasiones en las que te he ofendido, las veces que te clavé nuevamente en la cruz con mis actitudes y soberbia, en las que me he resistido a perdonar, pero sobre todo, cuando he sido esquivo e indiferente con mis hermanos mas necesitados.
Haz Señor , que tu Santo Espíritu me ilumine para saber valorar la riqueza que viene de Ti e inflame mi corazón de amor.
Confiado en tu misericordia y bondad, con tu gracia y tú bendición me dispongo tranquilo a descansar, para que mañana al despertar pueda servir con amor a los más necesitados y acercarlos a Ti como es tu mandamiento...
Amén.




































