Amado Señor te damos gracias por venir otra noche a nuestra cita, por hacer que me sienta seguro, cobijado y protegido a tu lado, por

ahuyentar mis miedos, temores, nostalgias y penas.

Te ruego mi amado Señor que a ejemplo del funcionario del Evangelio, me ayudes a confiar cada vez más en tu Palabra, y avanzar en mi camino de fe y conversión.

Ahora cierro mis ojos y me dispongo a descansar con la certeza y en la confianza de que mi oración será escuchada por tí, como siempre lo haces.

Gracias amado Señor por la vida, por la familia, por todos tus beneficios y por salvarnos... Amén.