Mi amado Señor, te agradecemos por acompañarnos y por ser nuestra luz en estos tiempos donde el mundo, parece estar en tinieblas.

 

Señor te suplicamos, que nos concedas el don de la sabiduría para poder discernir nuestro caminar, apartar de nosotros los malos hábitos y revestirnos de mansedumbre, comprensión, alegría, paz y bien.

Aumenta oh Jesús, nuestra fe para saber descubrirte en cada acontecimiento de nuestras vidas.

Acrecienta nuestra confianza e inúndanos con la luz de tu amor, dándonos fuerzas para que al despertar sigamos luchando y afrontando los obstáculos, que nos presenten el mundo.

Mi amado Señor te pido, que no camines detrás de mí porque no podría verte, ni delante mío porque no podré seguirte, condeceme la gracia de caminar a tu lado y ser tu discípulo... Amén.