OH JESÚS, REDENTOR MÍO gracias por ser nuestra luz, por concedernos tu
amor y sabiduría, para comprender que el verdadero ayuno que debemos practicar en este tiempo de Cuaresma, es no juzgar y condenar a los que nos rodean, para poder así convertir nuestro corazón y hacerlo semejante al tuyo. Ayúdanos para que al despertar no nos perdamos...que no confundamos el camino, ese que nos lleva a Ti y nos llena de paz. Amén




































