Mi Dios y Señor en esta noche de especial gozo, en ese "¡Sí!" de María, porque gracias a esa aceptación llegaste Señor como nuestro

Salvador.

Pido a nuestra Madre Santísima, no deje de interceder por nosotros, que nos ayude a seguir su ejemplo de aceptación, de humildad y amor.

Que su bondad nos ayude a aliviar nuestras penas y no nos abandone en la soledad de nuestras tribulaciones y que haga que siempre nos bendigan, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo... Amén