Noche de adoración y silencio. Noche de reflexión y de profundizar nuestra entrega en donde JESÚS nos pide orar junto a Él, es una
noche donde Jesús necesita de nuestras oraciones. Jesús desea compartir con nosotros su amor, ese amor hasta el extremo de cruz.
Señor amado como lavaste los pies a tus discípulos, Amado Jesús, låvame de mis culpas, de mis imperfecciones , de mí falta de amor, entrega y falta de fe, pero también rogamos hacernos partícipes de tu dolor, tu miedo, tu angustia ante la muerte, tu tristeza y soledad, tu obediencia a Dios Padre y su confianza en Él.
Gracias, mi amado Señor por tu sangre derramada que nos da vida y nos proteje, por dejarnos tus grandes enseñanzas en obediencia, generosidad, humildad, y en cumplir siempre la voluntad divina de nuestro buen Padre Dios, creador de todo... Amén.




































