
Fue pasadas las 15:30 del domingo, cuando una pareja y una menor, iniciaron una paseo por el Rio Carcaraña en una canoa con motor, tras desembarcar en el Parque Sarmiento.
Pasados unos 500 mts. de navegación rio abajo, el motor comenzó a presentar fallas, quedando la embarcación a la deriva y desapareciendo rapidamente a la vista tras los meandros del rio.
Los embarcados llegado el momento comenzaron a pedir auxilio, entre ellos a Bomberos, quienes por razones institucionales, no acudieron a la emergencia -tal información extraoficial recibida-, sugiriendo a la vez algunas maniobras.
Alrededor de las 22, un pedido de auxilio en la pagina de facebook de Pescadores del Rio Cararaña, llegó a los celulares de Luis Lercara y María Belen Lercara, padre e hija, oriundos de la vecina localidad, que no dudaron un segundo en ir a la busqueda pese a la hora, a las dificultades para bajar su lancha y los peligros que propone el lecho por esas horas de la noche.
"Yo voy... Llevo una soga" respondio al toque Luis.
Los rescatistas, luego de navegar entre niebla, humo y la oscuridad de la noche, encontraron a los varados en su bote semianclado, 800 metros pasando el nuevo puente de la ruta S26 que va a Lucio V. Lopez, a unos 7 km del inicio del recorrido, proximo a un sector complicado de piedras en cercanías del camping de El Porvenir de San Jerónimo, que de llegar alli segun los conocedores, se podría haber transformado en una tragedia.
A partir de ese momento, el muchacho de Carcaraña, la pareja de Casilda y su hija recuperaron la esperanza, tras el incierto destino que hasta entonces tenían. Además, por esas horas el frio ya se hacía sentir y poca era la batería que quedaba en el celular entre otros.
Paso seguido, amarraron la embarcación y comenzó el camino de regreso hacia la bajada de lanchas del Parque Sarmiento.
Regresar en contra la corriente, llevó alrededor de 90 minutos.
Al arribo al destino, termino la pesadilla.
Sepan amigos, que Carcarañá a partir de ayer suma dos nuevos héroes, se llaman LUIS Y MARÍA BELEN LERCARA, que dejaron todo y hasta pusieron en riesgo nada menos que sus vidas, por salvar al projimo.




































