Amado Señor gracias por el día que termina, por hacernos sentir tu amor y
compañía en todo momento de la jornada. Te rogamos Señor infundas tu Espíritu en nosotros, para no sentir temor, mucho menos intimidarnos ante nuestros miedos y limitaciones, sino a permanecer siempre fieles y así convertirnos en personas nuevas, transformadas a tu imagen.
Mí Amado Señor, nos llegó el momento para disponernos a descansar, y al igual que los discípulos de Emaús te decimos:
... "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va oscurecer "... Amén.




































