Mí Dios y Señor, estoy fraternalmente agradecido por permitirme llegar al final de este día viernes, por tu amor y divina misericordia,
por venir a mi encuentro y por esa paz y bien que Tú nos regalas.
Por tu Gracia y voluntad me dispongo a descansar, acompañame y concedeme la fuerza física y espiritual para que al despertar mañana pueda continuar con mi caminar, para llevarte a los que te buscan, para seguir construyendo y anunciando tu Reino.... Amén.




































