Mí Jesús Resucitado al terminar el día y acercarse la noche, solo en Ti mi alma encuentra calma y reposo.
Gracias por ser un Dios real, eterno, omnipotente y vivo que brilla en la oscuridad del mundo y al que vemos a través de nuestra fe, de esa fe que confia sin recelo, que emana solo amor, que cree lo imposible y que fluye confiada , porque Tú Señor nos acompañas con tu dulzura, amor y tu gran e infinita misericordia.
Señor abrazamos fuerte y quédate como todas las noches con nosotros y con tu santa Madre hasta el amanecer con mucha paz ...
Amén.




































