Señor Jesús con verdadero amor cristiano te damos gracias por permanecer siempre a nuestro lado, cuidando de nosotros, en especial
por estos días de tribulación, gracias por no desampararnos y mirarnos con amor, por concedernos todo lo necesario para nuestra subsistencia diaria para vivir.
Mi Señor gracias por estos momentos de intimidad y de oración contigo, porque realmente sabemos que escuchas nuestros ruegos y agradecimientos.
Oh mi Rabbi otorganos la virtud de la generosidad, de la paciencia, de la comprensión y del saber compartir, lo que nos das con nuestro prójimo.
Mi buen Señor abrázanos con tu dulce, mansa y fraterna presencia, quédandote a nuestro lado a descansar e imparte tu santa bendición para todos...Amén.




































