Jesús, mi Señor amado te doy gracias por habernos concedido la ocasión de refugiarnos en cada noche de este mes que termina en Ti,

gracias por llenarnos de esa paz que escapa a toda comprensión humana, esa paz que serena el alma y nos hace sentir realmente tu presencia...presencia que nos da la confianza y la protección que nada malo nos pueda pasar. Gracias Señor por ser el Camino, la Verdad y la Vida,
El salmista canta... ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?...que este canto nos acompañe para poder conciliar nuestros sueños y recostados descansar en tu regazo, con tu santa bendición esperaremos el amanecer que nos trae el inicio de un nuevo mes...
Amén.