Mi amado Señor el mes de Mayo ha llegado y gozosos en este día nos permitiste comenzar recordando a San José, hombre trabajador y justo a la
vista de Dios Padre que se mantuvo fiel a su misión, y que en su silencio acepto a pleno la voluntad divina, concédeme por su intercesión tener un corazón que sepa aceptar e interpretar la voluntad del Padre y donde Tú Señor Jesús seas lo más preciado, para reconocer tu grandeza y servirte a esforzarme, en trabajar para ser discípulo e instrumento en la extensión de tu Reino.
María, Madre de Dios y Madre nuestra, intersesora ante Nuestro Señor, cubrenos bajo tu santo manto y protejenos para que al despertar mañana hagamos lo que tu Hijo, nuestro Salvador, nos pida hacer cumpliendo siempre con su santa voluntad... Amén.




































