Señor Dios mío, la noche ya ha llegado y nos preparamos para reponer nuestras energías, pero no sin antes agradecerte por tus

bendiciones y la Gracia de ser nuestro verdadero Dios y Señor, el que constantemente está a nuestro lado desde toda la eternidad para cuidarnos.

Mi Señor Tú eres el ojo que nos observas y nos proteje, amparando nuestros pasos. Gracias Señor por permitirnos disfrutar y gozar de tu poder, de tu gracia, de tu misericordia y tu grandeza.

Ayúdanos Amado Señor, para que nuestro proceder e intenciones sean siempre de tu santo agrado, para que nuestros pasos se encaminen por la sendas del bien y así logremos que Tú puedas contemplar tu obra en cada uno de nosotros.

Mi Divino Maestro, te rogamos nos acompañes con tu santa bendición hasta el amanecer, porque te necesitamos mas que nunca .. Amén.