Mí amado Señor, el día jueves ya llega a su fin y solo resuenan en mi mente tus palabras: " Quien a Mí me ve, ve a mi Padre .".
Gracias Señor por tu amor, que disipa cualquier tristeza y miedo que pueda anidar en mi corazón.
Señor tu que eres fuente inagotable de alegría, de tranquilidad y paz, te damos gracias por elegir quedarte entre nosotros hasta el fin del mundo, porque Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida...y solo Tú tienes palabras de vida eterna.
Por estos momentos, nos disponemos a descansar y te pedimos, que este reposo sea un reconfortante regalo para nuestros cuerpos, sobre todo para nuestras mentes y corazones, te imploramos que aclares nuestros pensamientos y que tu Santo Espíritu nos líbre de todo pecado y peligro.
Concedenos a nodotros y a nuestros seres queridos una noche tranquila y que tu santa bendición nos alcance a todos... Amén




































