
Pensamiento sábado 15 de Mayo
Nuestra vida está hecha de acontecimientos públicos y momentos de intimidad.
Con las fiestas de Ascensión y Pentecostés llegamos al final del tiempo Pascual, ahí la temática de las lecturas va a cambiar y nos vamos a encontrar con los acontecimientos de la vida pública del Señor.
Pero en estos días, la Iglesia nos hizo memoria de dos noches íntimas con Jesús; primero fue el diálogo con Nicodemo y en esta última etapa, las conversaciones de la Última Cena.
Las palabras de hoy dan lugar a la máxima confianza en el diálogo con el Padre y esa confianza brota de la unidad con Jesús.
Él ya había hablado varias veces de esto, desde enseñarnos el Padrenuestro, la confianza en la providencia, pidan y se les dará, el Padre sabe bien lo que necesitan….
Eso mismo ahora tiene un tono distinto, por el momento, por el lugar y por quienes estaban ahí; no era un anuncio misionero, ni un encuentro catequístico. Era una cena de amigos.
En nuestra vida de oración tenemos que pasar estas etapas. Nos van a dar un anuncio, nos van a enseñar, vamos a rezar, vamos a pedir, y en la perseverancia, alguna vez vamos a sentir la oración como una cena íntima con nuestro amigo.
Posiblemente la canción que mejor refleja esto es una que no cantamos en misa, pero que a la cultura de nuestro pueblo le dice mucho: Dios a la una, de Daniel Altamirano.
Les recomiendo volver a escucharla y que Dios los llene de paz.




































