Oh Dios y Señor creador de todas las cosas, así como mandaste tu Santo Espíritu sobre tu Iglesia primitiva en la forma de lenguas de
fuego encendidas y el soplo del fuerte viento de Pentecostés, ahora, en estos momentos difíciles, te pedimos que mandes ese mismo Espíritu para que sople sobre todo el mundo y sobre nosotros, derramando sus dones, para que podamos salir sin miedo, a proclamar el Evangelio de Jesús a cada persona, sin importarnos el color de piel o credo, porque todos somos tus hijos verdaderos.
Humildemente oramos para que tú, aumentes en cada uno de nosotros el gusto y sabor espiritual cada vez más, por la Santa Trinidad que reina y reinará por siempre en el mundo entero, haznos testigos valederos y santos de la muerte y Resurrección de Jesús; enseñandonos a vivir nuestra fe católica con alegría fraterna, con la firme convicción de un amor sincero, que atraiga y contagie la fe a otros, por el sagrado y santo misterio de tu Iglesia peregrina y misionera, que reina con la gracia poderosa y permanente de los sacramentos.
Te suplicamos Oh Padre Bueno, que el Espíritu Santo sople sobre cada uno de nosotros, inflamando nuestros tibios corazones y nos transformes en instrumentos, ministros y discípulos de tu Palabra, ya sea en la expresión y la acción, en la verdad y en la caridad, en el amor, en la fe y en la entrega, como así también en el misterio de la cruz de Jesús y en la luz sagrada de su gloriosa y eterna resurrección...
Envia tu Espíritu Señor para darnos nueva vida y renovaras, la faz de la tierra...
Amén....
Feliz y Bendecido Pentecostes...!!!!!




































