Mí buen Señor, ha llegado la hora de agradecer por toda la ayuda celestial, para que podamos mantener encendida la luz de la

esperanza, esa esperanza de ver un mundo mejor, sin conflictos y en mucha paz, esa luz que debemos dejar encendida más que nunca a nuestros descedientes, porque sabemos Señor que nuestra espera no sera en vano.

Gracias Señor, por concedernos paciencia en la espera y aceptar que no todo ocurre cuando lo deseamos, o como es nuestro deseo, sino los tuyos, porque Tú Señor tienes siempre la última Palabra.

Haz que nuestros corazones puedan sentir la paz que solo Tu sabes dar con tu misericordia.

Acompáñanos como en cada noche lo haces, líbranos del oscuro yugo del pecado y concedernos la fortaleza para resistir ante cualquier tentación.

Bendice a nuestras familias, a nuestros pueblos y naciones...hoy más que nunca Señor sabes que todos realmente te necesitamos.... Amén.