Mi Dios y Señor nunca nos cansaremos de darte gracias por todo, la noche ya llegó y con ella nuestra firme convicción de sentir que
nuestros corazones se llenan de confianza y paz al percibir tu sublime y santa cercanía.
Por estas horas y en estos momentos más que nunca creemos en tu poder, que tu santo Nombre está sobre todo nombre y que eres el único y verdadero Dios que salva, por ello te alabamos y te damos gracias, implorando por nuestra salud y la de nuestros seres queridos, cuídalos con tu amor y misericordia y muéstrales cuanto los amamos.
Te damos gracias por los médicos, enfermeras, enfermeros, ayudantes y personal en general de todos los hospitales, sanatorios y dispensarios y por todas las personas que dedican sus vidas a cuidar la salud de todos nuestros hermanos enfermos por estas horas de sosobra, pero sabemos que tu inmaculada sangre, que derrasmaste en la Cruz nos cubrirá y nos dará sanación.
Nos disponemos a descansar pidiéndote, nos regales al despertar, el ánimo positivo para no desfallecer en nuestro peregrinar en la tierra, que tu providencia divina, la sigamos recibiendo y este siempre presente en nuestras mesas y hogares para que no nos falte lo necesario.
Abrázanos fuerte, quédate con nosotros y los míos a descansar... Amén.




































