Oh Señor Jesús, en el silencio de esta noche que llega, vengo a pedirte paz, sabiduría y fuerza, por estas horas quiero mirar el mundo

con ojos más llenos de amor; ser más paciente, más comprensivo, mas suave y más bueno.

También te quiero agradecer por el mes que me has permitido iniciar, por quedarte entre nosotros, por tu presencia y protección permanente, gracias por perdonar mis faltas, que mucho te entristecen y ayúdame a tener un corazón semejante al tuyo, para enmendar mi camino para no ofender más.

Concedeme Señor, un descanso reparador junto a Ti, en tu amor que me da sosiego, alegría y paz.

Que tu bendición permanezca por siempre en todos nosotros, en nuestras familias que por estas horas es tu iglesia, la Iglesia Doméstica y en la humanidad toda... Amén.