Mí amado Jesús, gracias por permitirme llegar a estas horas del día y comulgar en oración y reflexión, en la intimidad de mi habitación

con tu sagrada y luminosa presencia.

Amado Jesús, gracias por enviar a tu Santo Espíritu y por colmar mi alma de confianza, paz y serenidad, no dando lugar a las incertidumbres y miedos.

Mí Señor antes de relajarme y disponerme a dormir, quiero y siento la necesidad de hablar contigo para agradecer por todo lo recibido, porque realmente sos mi amigo, mi hermano y mí Dios que salva y proteje, te entrego Señor también las preocupaciones y la salud de mis familiares y de todas las personas que amo, para que las cuides y para que descansen en esta noche, bajo el amparo de tu santa Madre y la protección de tus santos Ángeles .. Amén.