Sagrado Corazon de Jesús, te estoy agradecido por esta alegría que embarga mi corazón e invade mi ser, al llegar la esperada hora de

nuestra cita de diálogo y oración, al cerrar la puerta y quedarnos únicamente Tú y yo.
Gracias Señor por permitirme depositar mi confianza y esperanza en tus generosas manos y por ayudarme a realizar tantas cosas, durante la jornada venciendo las adversidades y los momentos de sosobras para no rendirme. Abrázame fuerte para poder descansar con la tranquilidad que tu paz infunde, sabiendo de que a mi lado estarás, cuidando de mí y de mis seres amados hasta el amanecer... Amén.