El Colegio de Árbitros Roberto Siñeriz, emblema y representante en competencias nacionales de nuestra Asociación Cañadense,

queremos aclarar algunos conceptos a raíz de declaraciones que viene haciendo otra asociación civil que nada tiene que ver con nuestro accionar.

Nuestro Colegio está integrado por trabajadores y estudiantes universitarios, que gracias al esfuerzo de cada uno de ellos, no tiene al arbitraje local como único medio de subsistencia. Nuestros instructores no cobran sueldo de ningún municipio ni reciben subsidios oficiales para el desarrollo del mismo. Tampoco pasa por nuestras cabezas pedirle al Estado ninguna ayuda económica en estos momentos. Lo hacemos todo a pulmón.

Somos conscientes que nuestros niños y nuestras niñas, como así también quiénes integran las primeras divisiones, deben estar entrenando cumpliendo los protocolos, porque la actividad física es saludable y favorece el desarrollo de todos y todas.

Pero ante la crítica situación que viven muchos habitantes de nuestra región, donde más de un centenar de personas perdieron sus vidas en soledad, sin poder llegar a tener la oportunidad de poder abrazarlos, besarlos y despedirlos como merecían, pedir que vuelvan las competencias oficiales es una locura y hasta una falta de respeto a las familias que pasaron ese trance.

Nosotros defendemos la vida, porque lo que si pretendemos, es que cuando volvamos a tirar la “americana” al aire para comenzar una jornada, en las tribunas queremos ver sentadas a las familias disfrutando del juego.